viernes, 16 de septiembre de 2016

Me amo y me acepto tal y como soy

Me amo y me acepto tal y como soy


Si existe una afirmación a la que le tenga que estar enormemente agradecido, esa es "Me amo y me acepto tal y como soy". Estas palabras fueron las responsables de la mayor transformación que experimenté en mi vida; y también son las causantes de la vida tan maravillosa y plena que tengo hoy día. Hace ya alrededor de 20 años que el libro de Louise Hay -Usted puede sanar su vida- llegó (y digo llegó porque ni siquiera lo había comprado yo) a mis manos. Al principio me resistía un poco a los pensamientos, revolucionarios para mí, que contenía este libro. Pero me dije "¿acaso tengo algo que perder?". De todos modos, si los pensamientos no tenían ningún efecto sobre mi vida, lo mismo daba continuar con los que ya tenía o comenzar a cambiarlos por otros nuevos. Y si realmente funcionaba, los beneficios que prometía la lectura eran extraordinarios.

Yo era muy joven, un joven tímido e inseguro, pendiente siempre de la aprobación de los demás. Me planté delante del espejo y le dije a la persona que veía reflejada: "Te amo y te acepto tal y como eres". Al principio no ocurrió nada, excepto una ligera sensación de incomodidad con el ejercicio. "¿Estaré volviéndome loco?", pensé. Pero, ¡qué diablos!, todo el mundo se ha hablado a si mismo alguna vez ante el espejo. Así que continué. Convertí esta afirmación en un mantra que me repetía día y noche. Si alguien me decía algo que no me agradaba, si observaba alguna cosa que me molestaba, si sentía la tentación de perder los nervios o si me entraban ganas de salir corriendo y esconderme; entonces, de inmediato recordaba mi afirmación y repetía lentamente: "Me amo y me acepto tal y como soy. Me amo y me acepto tal y como soy..."

En poco tiempo, mi vida comenzó a transformarse. Las viejas amistades, que lo único que reflejaban era mi antigua forma de pensar, se marcharon. Nuevas personas comenzaron a llegar a mi vida. Encontré (o más bien me encontró él a mí) un trabajo en el que me sentía muy bien. Comencé a ganar dinero. Nuevas enseñanzas comenzaron a llegar a mí. Me sentía seguro e inspirado en todo momento. La oruga se transformó en mariposa, y todo esto con esta simple pero poderosa afirmación. Esto no quiere decir que a partir de ahí no tuviese que enfrentarme a nuevos retos y desafíos. Éste fue sólo el comienzo. Aunque ahora, cuando alguna dificultad viene a mi encuentro, tardo menos en reaccionar; respiro profundamente y vuelvo a recordarme en mi interior esta afirmación: "No importa lo que pueda estar pasando ahí fuera, me amo y me acepto tal y como soy. Todo está bien en mi mundo. Gracias."

"No importa lo que pueda estar pasando ahí fuera, me amo y me acepto tal y como soy. Todo está bien en mi mundo. Gracias." .